El Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos reclama que se deje sin efecto la sanción judicial a la familia Vargas, por arbitraria y persecutoria. El estado es responsable por la situación de abandono de los menores de edad en la provincia de La Pampa, y de ninguna manera, las familias sustitutas pueden suplir una política ausente.
El gobierno pampeano debería estar agradecido de la función social que cumplen las familias de contención en lugar de condenarlas por reclamar por los derechos del niño y el adolescente. El estado pampeano todavía considera a los menores como un objeto y hace y deshace con ellos como si se trataran de una cosa inanimada.
Los jóvenes con necesidad de contención son producidos por las políticas neoliberales de exclusión social como las del gobierno pampeano. El riesgo lo generan con la falta de trabajo, salud y educación.
Junto a familias de contención y padres adoptantes estamos reclamando la adhesión a la ley 26.061 de Protección Integral de los Derecho de Niños Niñas y Adolescentes, con el fin de que nuestros menores sean considerados sujetos de derecho y no simples objetos que están supeditados al antojo del juez o jueza de turno.
La sanción judicial a la familia Vargas es un castigo por haber puesto en evidencia una falta de política estatal hacia los menores y busca ser un castigo ejemplar para evitar que otras personas se animen a reclamar.
Es sencillamente vergonzoso que la justicia sancione a una familia, que afectada sentimentalmente por la situación que vivía, fue a la casa del funcionario de turno a reclamar una solución. Fuimos hasta allá, porque este movimiento también participó de las movilizaciones, luego de mucho insistir por los “mecanismos administrativos correspondientes”.
Este fallo es un claro apoyo a la clase dirigente responsable de estas injusticias. Parece más una “protección corporativa”, que un “acto de justicia”. Mientras la justicia se muestra muy lenta para sancionar los delitos de corrupción, las “mega estafas”, es veloz y eficaz a la hora de criminalizar la protesta social.
El gobierno provincial es responsable por lo que le pasa cada día a cada menor desamparado de nuestra provincia. Una ley no solucionará el problema, pero allanará el camino para la aplicación de políticas de protección integral de la niñez y la adolescencia.
Mañana y el viernes 6 de noviembre el periodista Gabriel Sarfatti presntará su libro, “Un Discurso Para el Gatillo Fácil”, en el que recopila casos paradigmáticos en los que la policía asesinó a ciudadanos y refleja la visión de los medios de comunicación.
Sarfatti dice que los medios de comunicación ante un caso de gatillo fácil se muestran, por lo general, dispuestos a repetir el discurso de la policía, sin siquiera averiguar antes los sucesos. Para el periodista bonaerense, los medios suelen ser reproductores de los hechos sin averiguarlo, facilitando la instalación del discurso policial, en la que la mayoría de los asesinados o son delincuentes, o comenzaron con el tiroteo y por eso la fuerza respondió.
En esta Presentación del libro de Gabriel Sarfatti, sobre la representación de los casos de Gatillo Fácil en los medios masivos argentinos, serán panelistas:
Gabriel Sarfatti, periodista, becario del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y autor del libro.
Jorge Etchenique: Historiador pampeano.
Carolina Ramos: Hermana de Matías Ramos asesinado por la Policía de La Pampa .
Víctor Giavedoni: Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos.
Moderador: Alejandro Aymú, del Foro de Comunicadores de la UNLPam y Becario del Centro Cultural dela Cooperación Floreal Gorini.
En General Pico, la presentación será el jueves 5 de noviembre. 20:30 hs. Salón Don Bosco.
En Santa Rosa, será el viernes 6 de noviembre. 20:00 hs. Facultad de Ciencias Humanas Cnel. Gil 353, Aula 1.
Organizan:
Foro de Periodismo y Comunicación, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de La Pampa.
Movimiento Popular Pampeano Por Los Derecho Humanos.
CTA SeccionalGral. Pico.
Asamblea Permanente por los Derechos del Niño (Gral. Pico)
Adhieren:
APE (Asociación Pampeana de Escritores)- Constituyente Social La Pampa.Jóvenes Porla Constituyente Social .
Auspician:
Departamento de Comunicación, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.
El Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos se solidariza con las docentes de la Unidad Educativa Nº1 cesanteadas por el Gobierno de la Provincia y reclama al gobernador Oscar Mario Jorge que reconsidere dicha sanción a las trabajadoras, que consideramos excesiva.
Teniendo en cuenta que en las instituciones educativas se sufre un malestar permanente debido a la gran cantidad de conflictos sociales que en ellas se depositan, creemos que en este contexto de crisis no se le puede quitar el trabajo, un derecho humano fundamental en la Constitución Nacional, siendo este la única fuente de sostenimiento económico para las familias.
El Movimiento Popular Pampeano por los DDHH denuncia la tortura física y psicológica de militantes sociales en Neuquén. Ante la lucha para pelear por un país para todos en contra del neoliberalismo que genera exclusión, marginación y pobreza, la respuesta siempre es la misma: la represión con la intención de eliminar la que piensa distinto. Así fue ayer en la dictadura, así siguió siendo durante la democracia naciente, así es ahora también.
El Movimiento de DDHH comparte el relato realizado por un compañero que fue víctima de lo que aquí se cuenta. Es un pampeano militante del Colectivo Social y Cultural 1º de Marzo.
El relato, del Martes 14 de juliode 2009, dice:
Esto paso ayer entre ellos a un compañero de acá de La Pampa, por favor socializarlo para que se sepa que cosas siguen pasando cuando todavia tenemos la ilusion de que vivimos en Democracia...
Torturan a compañerxs solidarixs de Francia, $hile y Argentina por solidarizar con Freddy y Marcelo
En el marco de una visita de larga distancia a los compañeros detenidos en la U-11, Freddy y Marcelo. Compañeros de distintas regiones (Francia, chile y argentina), fueron detenidxs, golpeadxs, torturadxs y amenazadxs por personal de las comisarías 20º y 1ª de la ciudad de Neuquén.
Dos compañeras y un compañero, tres en total ingresaron a la visita sin mayores problemas, es decir, documentación correspondiente y la abusiva requisa que los y las carceleras realizan cotidianamente sin ningún tipo de pudor.
Al salir vieron como se llevaban detenido sin ninguna razón a otro compañero que aguardaba su salida y con un espectacular procedimiento. Ante esto, acuden a la comisaría 20º del parque industrial donde son igualmente detenidos. El personal policial (siempre sin identificación), comenzó a agredirlos inmediatamente, amenazando de violación a las compañeras, incluso amenazando de fusilamiento a punta de armas cortas y largas, haciendo alusión todo el tiempo a sus ideas políticas, principalmente a su relación con la lucha por la libertad de Freddy y Marcelo y todxs lxs presxs del estado capital.
Algunos de los adjetivos mas utilizados por los asesinos a sueldo del estado fueron: ratas, zurdos, comunistas, terroristas, anarquistas; diciendo que esta noche se iban a divertir matando terroristas contra la pared, haciendo alusión a que no importa de que país vienen si son todos la misma mierda, que esto les pasa por visitar a quienes no tenían que hacerlo, también les mostraron cuchillos y una bolsa para la cabeza (submarino seco) diciéndoles que con esto los van a torturar.
Cuando lxs compañerxs quisieron hacer valer sus derechos, la respuesta fue que acá ellxs no tenían ningún derecho, que si querían les cagaban a tiros y les tiraban al río, que total no se enteraba nadie. Además de tomarles huellas digitales y fotocopiar prácticamente todo su cuerpo, cada uno de la veintena de policías los fotografió con sus celulares personales, acotándoles que si los veían de nuevo los hacían boleta (asesinar, desaparecer). Cuando una de las compañeras pregunto por que les fotografiaban tanto los tatuajes, la respuesta fue: …” para reconocerlas por si las encontraban tiradas en un baldío”...
Aproximadamente a las 18.30 hs fueron trasladadxs a la comisaría 1º donde la tortura continuó, tanto físicamente como psicológicamente. Fueron interrogadxs nuevamente por cada uno de los policías de turno y ante cada pregunta que les hacían, se les propinaba un golpe. Estando allí, fueron interrogadxs también por personal de investigaciones de la provincia de Neuquén, quienes intentaron ser más profesionales y plantearon todo el interrogatorio en base a las ideas políticas de nuestrxs compañerxs. Luego de ello, fueron trasladadxs otra vez a la comisaría 20º en compañía del personal de investigaciones, recurrente en intentar sacar de lxs compañerxs una suerte de plan terrorista internacional.
A las 21:30, luego de 4 horas de continuo hostigamiento y torturas físicas y psicológicas, fueron finalmente liberados y al momento de devolverles sus pertenencias, se quedaron con el dinero de los pasajes de regreso de lxs compañerxs de chile.
Esto no es un hecho aislado, desde el 15 de marzo del 2008, cuando Freddy y Marcelo fueron detenidos en San Martín de los andes, el estado argentino, no ha escatimado esfuerzos en intentar quebrar la convicción de nuestros compañerospresos y de todxs lxs que solidarizan por la libertad de todxs los presxs y la abolición de las cárceles.
En este caso, lxs compañerxs fueron secuestradxs por el solo hecho de ir a visitarlos, por mostrar su real solidaridad, pero fundamentalmente por sus ideas políticas y su práctica internacionalista, imposible de entender para lxs poderosxs.
A pesar de los continuos ataques contra las personas que forman las redes de solidaridad a presxs, a pesar de la violencia policial contra nosotrxs, a pesar de la violencia que nos inflige el estado todos los días, nosotrxs decimos que no vamos a parar, que sabemos que somos un peligro para este sistema que hara todo lo posible para silenciarnos, lo sabemos…y x eso seguimos de pie y rebeldes.
¡¡Mientras exista Miseria habrá Rebelión!!
¡¡Solo la lucha nos hace libres!!
¡¡Abre los ojos…es tiempo de luchar!!
Redes de apoyo a freddy y marcelo (de muchas partes)
A 33 años del golpe militar genocida seguimos reclamando juicio y castigo a los culpables de los asesinatos, las desapariciones, las torturas y robos de niños y niñas que todavía no conocen su historia. Exigimos una justicia activa que condene a los genocidas y los mande a una cárcel común, sin prerrogativas de edad o salud.
A 33 años del inicio de la dictadura, el modelo económico y social de exclusión de las mayorías en beneficio de los grandes grupos económicos permanece vigente y se sostiene con otras formas de opresión, pero que tienen el mismo objetivo: acallar cualquier voz disidente e impedir la organización del pueblo en pos de un gobierno social y económicamente justo.
Vivimos una crisis internacional sin precedentes pero que se resuelve de la misma manera. Siempre se resuelven de la misma manera. La crisis la pagan los pueblos con pobreza, desocupación, hambre y la negación de derechos esenciales como el acceso a la educación, el trabajo y la atención en salud.
Una vez más hacen socios de sus pérdidas al pueblo y se quedan con las ganancias que acumularon en todo este tiempo de grandes capitales en pocas manos. Y una vez más se sirven de los mismos métodos: gobiernos funcionales que aplican las políticas represivas acordes a cada época. Ayer la tortura, desaparición y asesinatos, hoy la marginación, pobreza, exclusión, los salarios de hambre y la persecución de todo aquel que piensa distinto.
Ayer se impusieron con el accionar de las tres fuerzas y la triple A, hoy basta con la brutalidad policial y las políticas emanadas de gobiernos que apenas tienen de democráticos el haberse sometido a una elección que ganan gracias a servirse de los recursos de todos para garantizar el bienestar de sectores minoritarios.
La sociedad pampeana asiste día a día al recrudecimiento de las políticas oficiales destinadas a seguir presentando una falsa apariencia de una provincia ordenada en materia de seguridad, educación, economía, salud, trabajo y justicia, que sólo se pueden mantener con represión.
La policía como institución, porque no se puede hablar de casos aislados si se tiene memoria de la historia reciente, cumple la función de control social de las manifestaciones políticas e individuales que no coinciden con el proyecto político que el gobierno provincial mantiene vigente en estos 25 años de democracia.
Nos golpea en el rostro la verdad latente e indiscutible de que el aparato y la concepción represiva de la última dictadura militar, se mantiene vigente, enseñado y practicado, listo para sostener por la fuerza un modelo de provincia que perjudica a las mayorías.
Ayer fue el “algo habrán hecho”, hoy el “entran por una puerta y salen por la otra”. Siempre tendrán a mano una excusa pare esgrimir como justificativo en la aplicación de las prácticas del terrorismo de estado. Decimos la policía como institución porque no se puede hablar de “malos agentes” o “agentes descarriados”, cuando los protagonistas de la represión de las manifestaciones políticas, son hoy los jefes de los que supuestamente perdieron el rumbo.
En esta democracia de baja intensidad y poco participativa, los miembros de la jerarquía policial, como Gorris, fueron parte de la represión del cacerolazo y los obreros de la construcción de 2002, del patotero atropello en 25 de Mayo contra quienes reclamaban para sí las fuentes laborales que genera la explotación de hidrocarburos, de la represión y defensa del gobierno autoritario justicialista, dirigida por Ayala, que el pueblo de Santa Rosa logró echar mediante la movilización y el ejercicio de la democracia directa, de los apremios ilegales que se siguen registrando todavía en la comisarías de La Pampa, por sólo enumerar algunas de las acciones represivas de esta fuerza policial que tiene a la sociedad como blanco para mantener un sistema económico y social en beneficio de unos pocos, comandada por el gobernador y su ministro de seguridad Cesar Gogo Rodrígues, quien maneja dos marionetas a su antojo, con la mano derecha la fuerza policial y con la otra mano la Secretaria de DDHH.
Recientemente una familiar de un detenido dijo que “los jefes a sus cagadas las tapan”, como lo demuestra el hecho de que el asesino de Esteban Con, Quiroga; siga en la fuerza, o la impunidad de la que siguen gozando quienes estaban a cargo de la comisaría de General Acha cuando asesinaron a Juan Carlos Canale, el disparo de una itaka contra un joven que circulaba por Santa Rosa y que le costara dos dedos, o el caso de Alejandra Narváez tuvo que abandonara su vivienda de Eduardo Castex tomada por policías a instancias del comisario del pueblo. Lamentablemente debemos decir que esto es una mera enunciación de algunos casos de abuso y apremio policial.
En otro aniversario del golpe de estado de 1976 las políticas económicas, sociales y represivas, e incluso varios de sus personeros como el gobernador Jorge que era director del BLP o los médicos cómplices de la tortura y los represores que gozan de una libertad procesal que les permite pasearse por nuestras calles con total impunidad, tienen real vigencia, aplicación práctica y defienden el mismos sistema injusto de entonces, pero esta vez, bajo supuestas reglas democráticas.
El Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos seguirá denunciando que las víctimas a las que debe asistir son generadas por el mismo Estado provincial que reprime, empobrece, embrutece y enferma porque su proyecto de sociedad no es para todos, repite la exclusión, marginación, pobreza y represión de las mayorías en beneficio de los mismos sectores económicos y sociales de la última dictadura militar.
La sociedad pampeana asiste día a día al recrudecimiento de las políticas oficiales destinadas a seguir presentando una falsa apariencia de una provincia ordenada en materia de seguridad, educación, economía, salud, trabajo y justicia, que sólo se pueden mantener con represión.
La policía como institución, porque no se puede hablar de casos aislados si se tiene memoria de la historia reciente, cumple la función de control social de las manifestaciones políticas e individuales que no coinciden con el proyecto político que el gobierno provincial mantiene vigente en estos 25 años de democracia.
Recientemente asistimos perplejos y sorprendidos a la verdad latente e indiscutible de que el aparato y la concepción represiva de la última dictadura militar, se mantiene vigente, enseñado y practicado, listo para sostener por la fuerza un modelo de provincia que perjudica a las mayorías.
Ayer fue el “algo habrán hecho”, hoy el “entran por una puerta y salen por la otra”. Siempre tendrán a mano una excusa pare esgrimir como justificativo en la aplicación de las prácticas del terrorismo de estado. Decimos la policía como institución porque no se puede hablar de “malos agentes” o “agentes descarriados”, cuando los protagonistas de la represión de las manifestaciones políticas, son hoy los jefes de los que supuestamente perdieron el rumbo.
En esta democracia de baja intensidad y poco participativa, los miembros de la jerarquía policial fueron parte de la represión del cacerolazo y los obreros de la construcción de 2002, del patotero atropello en 25 de Mayo contra quienes reclamaban para sí las fuentes laborales que genera la explotación de hidrocarburos, de la represión y defensa del gobierno autoritario justicialista que el pueblo de Santa Rosa logró echar mediante la movilización y el ejercicio de la democracia directa, de los apremios ilegales que se siguen registrando todavía en la comisarías de La Pampa, por sólo enumerar algunas de las acciones represivas de esta fuerza policial que tiene a la sociedad como blanco para mantener un sistema económico y social en beneficio de unos pocos, comandada por el gobernador y su ministro de seguridad.
Recientemente una familiar de un detenido dijo que “los jefes a sus cagadas las tapan”, como lo demuestra el hecho de que el asesino de Esteban Con siga en la fuerza, o la impunidad de la que siguen gozando quienes estaban a cargo de la comisaría de General Acha cuando asesinaron a Juan Carlos Canale, el disparo de una itaka contra un joven que circulaba por Santa Rosa y que le costara dos dedos, o el caso de Alejandra Narváez tuvo que abandonara su vivienda de Eduardo Castex tomada por policías a instancias del comisario del pueblo. Lamentablemente debemos decir que esto es una mera enunciación de algunos casos de abuso y apremio policial.
En las proximidades de otro aniversario del golpe de estado de 1976 las políticas económicas, sociales y represivas, e incluso varios de sus personeros como el gobernador Jorge que era director del BLP o los médicos cómplices de la tortura y los represores que gozan de una libertad procesal que les permite pasearse por nuestras calles con total impunidad, tienen real vigencia, aplicación práctica y defienden el mismos sistema injusto de entonces, pero esta vez, bajo pseudas reglas democráticas.
El Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos no le pide nada a la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa porque no tiene intereses personales y sigue sosteniendo que es una gran contradicción su misma existencia, ya que las víctimas a las que debe asistir son generadas por el mismo Estado provincial que reprime, empobrece, embrutece y enferma porque su proyecto de sociedad no es para todos, repite la exclusión, marginación, pobreza y represión de las mayorías en beneficio de los mismos sectores económicos y sociales de la última dictadura militar.
Mañana a las 21 frente a la municipalidad de Santa Rosa varias organizaciones sociales, que en la mayoría integramos la multisectorial en año pasado, organizamos una radio abierta para recordar la represión de Tierno cuando cerró las puertas del Concejo Deliberante y la policía reprimió a los manifestantes. Habrá varias expresiones artísticas.
Hace un año, cuando la lucha popular le decía que no al autoritarismo, la injusticia y el ajuste, la policía fue mandada para reprimir la expresión popular que durante todo el verano le había dicho no al avasallamiento de los derechos esenciales y el abuso de poder constante. Tamaño acto de anti-democracia no pudo más que ser condenado por la sociedad toda. Seis días después el gobierno de la provincia dictó la intervención del municipio, obligado nuevamente por la presión del pueblo en las calles.
Ese verano significó para muchos santarroseños el redescubrimiento de esa herramienta de lucha, la misma que siempre fue de los pueblos que se plantaron frente a las injusticias: tomar las calles y hacer de su voz la fuerza para derrocar las tiranías.
Viernes a viernes, todos los viernes del verano nos reunimos de a miles para luchar contra la injusticia, el autoritarismo, la represión estatal, legitimando a la lucha en las calles desde la palabra, el arte y la alegría de la expresión popular.
El año pasado el pueblo marchó contra el autoritarismo expresado en el avasallamiento de nuestros derechos, el tarifazo, la persecución a los trabajadores, el control social, muchas cosas de las cuales todavía somos víctimas.
Hoy en Santa Rosa el pueblo tiene que afrontar un aumento del 126% en la tarifa del agua, el colectivo pronto pasará a costar un 50% más, los controles excesivos en el tránsito son moneda diaria, las multas siguen siendo exageradas, pero, a la misma vez , las grandes empresas como Clear, cuyo propietario también es dueño del Casino, Aguas del Colorado y Transporte Plaza fueron beneficiadas en igual proporción a la que el pueblo de La Pampa fue perjudicado.
Juan Carlos Tierno fue la expresión autoritaria de una forma de gobierno que todavía continua. Hoy el gobierno provincial acentúa el control social con la instalación de cámaras de televigilancia, o con la policía como forma de resolución de conflictos sociales que merecen una respuesta política a la situación económico social generada por quienes permanecen en el gobierno desde 1983, y continúan aplicando en las políticas de la última dictadura militar.
Esas políticas represivas que todos repudiamos tuvieron su aplicación práctica con el avasallamiento de la autonomía de la universidad por la incusrisón de la policía, la represión a los trabajadores y el cacerolazo en 2002 o la posibilidad de que personeros y colaboradores de la dictadura militar usen las herramientas de esta democracia para gobernar una ciudad o una provincia, como ocurre con el Gobernador Oscar Jorge que fue presidente del Banco de La Pampa en tiempos de desapariciones, torturas y asesinatos.
Los trabajadores padecen cada día la decisión política de ser los destinatarios del ajuste constante, a quienes se les pide solidaridad en la crisis pero no se los tiene en cuenta a la hora de la bonanza económica. Como siempre, los hacedores de este modelo socializan las pérdidas y se quedan con las ganancias.
A un año de cuando se dijo no a la injusticia, sí al derecho a la rebelión popular, sí a la organización social, y durante el cual seguimos trabajando en pos de esos fines, seguimos en la calle, manifestando contra cualquier tipo de autoritarismo personalista odemocrático. Seguimos luchando contra la criminalización de la protesta, la determinación y el cumplimiento de los derechos básicos