Mañana a las 21 frente a la municipalidad de Santa Rosa varias organizaciones sociales, que en la mayoría integramos la multisectorial en año pasado, organizamos una radio abierta para recordar la represión de Tierno cuando cerró las puertas del Concejo Deliberante y la policía reprimió a los manifestantes. Habrá varias expresiones artísticas.
Hace un año, cuando la lucha popular le decía que no al autoritarismo, la injusticia y el ajuste, la policía fue mandada para reprimir la expresión popular que durante todo el verano le había dicho no al avasallamiento de los derechos esenciales y el abuso de poder constante. Tamaño acto de anti-democracia no pudo más que ser condenado por la sociedad toda. Seis días después el gobierno de la provincia dictó la intervención del municipio, obligado nuevamente por la presión del pueblo en las calles.
Ese verano significó para muchos santarroseños el redescubrimiento de esa herramienta de lucha, la misma que siempre fue de los pueblos que se plantaron frente a las injusticias: tomar las calles y hacer de su voz la fuerza para derrocar las tiranías.
Viernes a viernes, todos los viernes del verano nos reunimos de a miles para luchar contra la injusticia, el autoritarismo, la represión estatal, legitimando a la lucha en las calles desde la palabra, el arte y la alegría de la expresión popular.
El año pasado el pueblo marchó contra el autoritarismo expresado en el avasallamiento de nuestros derechos, el tarifazo, la persecución a los trabajadores, el control social, muchas cosas de las cuales todavía somos víctimas.
Hoy en Santa Rosa el pueblo tiene que afrontar un aumento del 126% en la tarifa del agua, el colectivo pronto pasará a costar un 50% más, los controles excesivos en el tránsito son moneda diaria, las multas siguen siendo exageradas, pero, a la misma vez , las grandes empresas como Clear, cuyo propietario también es dueño del Casino, Aguas del Colorado y Transporte Plaza fueron beneficiadas en igual proporción a la que el pueblo de La Pampa fue perjudicado.
Juan Carlos Tierno fue la expresión autoritaria de una forma de gobierno que todavía continua. Hoy el gobierno provincial acentúa el control social con la instalación de cámaras de televigilancia, o con la policía como forma de resolución de conflictos sociales que merecen una respuesta política a la situación económico social generada por quienes permanecen en el gobierno desde 1983, y continúan aplicando en las políticas de la última dictadura militar.
Esas políticas represivas que todos repudiamos tuvieron su aplicación práctica con el avasallamiento de la autonomía de la universidad por la incusrisón de la policía, la represión a los trabajadores y el cacerolazo en 2002 o la posibilidad de que personeros y colaboradores de la dictadura militar usen las herramientas de esta democracia para gobernar una ciudad o una provincia, como ocurre con el Gobernador Oscar Jorge que fue presidente del Banco de La Pampa en tiempos de desapariciones, torturas y asesinatos.
Los trabajadores padecen cada día la decisión política de ser los destinatarios del ajuste constante, a quienes se les pide solidaridad en la crisis pero no se los tiene en cuenta a la hora de la bonanza económica. Como siempre, los hacedores de este modelo socializan las pérdidas y se quedan con las ganancias.
A un año de cuando se dijo no a la injusticia, sí al derecho a la rebelión popular, sí a la organización social, y durante el cual seguimos trabajando en pos de esos fines, seguimos en la calle, manifestando contra cualquier tipo de autoritarismo personalista o democrático. Seguimos luchando contra la criminalización de la protesta, la determinación y el cumplimiento de los derechos básicos